martes, 22 de abril de 2008

A TU SALUD GALLEGOS GRANDE !!!!!

El Gallegos Grande fué, si bien la temporada es hasta fin de abril, las intensas lluvias en la cordillera provocaron el crecimiento de sus tributarios mas importantes, el rio Rubens y el río Penitente.

El Rubens viene fácil con mas de tres metros por sobre el nivel normal de la época, bajando a una velocidad propia de primavera, con sus aguas rojizas y arrastrando cuantas lengas encuentra a lo largo de sus orillas.

El Penitente se caracteriza por ser un río totalmente transparente, de aguas lentas, la situación cambio radicalmente, creció sus aguas se tornaron oscuras y veloces.

Todo ese caudal sumado al del río Turbio, provocaron un crecimiento impensado en el gallegos grande, el mismo creció mas de 4 metros, sus aguas totalmente oscuras hacen que nuestras mosca no se vean mas allá de 5 cm., para poder intentar pescarlo tenemos que hablar de líneas superiores a los 400 grains y como si faltara algo para completarla los vientos están soplando con ráfagas superiores a los 100 km.

A pesar de todo tuvimos unos días magníficos hasta la crecida, la cosa estuvo muy fría, por la mañana la camioneta estaba blanca de la escarcha, pero a pesar de todos estos inconvenientes nada hizo mella en nuestras ganas de pescar, se lograron buenas capturas, Guillermo tuvo la suerte de ser el ultimo en pescar estas hermosas anadromas, gracias por ser un excelente compañero de campamento y pesca.

El Gallegos Grande dio fin a la temporada, el mismo río se encargo de darle un final digno, ya que los guardapescas están de paro y nadie lo controla del andar descarado e inescrupuloso de los furtivos, la naturaleza es sabia, impredecible y contra ella no hay predicción posible.











A sido un verdadero placer poder pescar y compartir con amigos el Gallegos Grande, A TU SALUD GALLEGOS GRANDE

LA MATUKA

Una mosca que no puede faltar a la hora de pescar las sea run trout, una mosca difícil de atar sobre todo a la hora de elegir y alinear las cuatros plumas, este estilo de atar las alas en un streamer fue utilizado por primera vez por los indios Maoríes de Nueva Zelanda, y rápidamente adoptada por los atadores de moscas de ese país, que observaron las ventajas del modelo para imitar la natación de pequeños peces que sirven de alimento a las truchas.Las primeras Matukas se ataron con plumas de la llamada "ave toro" porque los indios maoríes consideraban a éstas aves como "señales de buena suerte" por lo que utilizaban sus plumas para confeccionar los señuelos para pescar. Debido a que éste ave entro en la lista de especies protegidas, los atadores debieron reemplazar las plumas por las de otras aves, hoy en día se atan Matukas con una gran variedad de plumas pero las más utilizadas y las que mejor funcionan son sin duda las construidas con plumas del cuello del gallo doméstico y las plumas del cuello de gallina.Las Matukas pueden atarse en diversidad de tamaños y de colores y combinaciones.

martes, 8 de abril de 2008

TRES CRAZY LITUANOS IN RIO GALLEGOS !!!!

14500 kilómetros separan Lituania de Río Gallegos, después de la caída de la Unión Soviética este es uno de los países que logro su libertad.
Después de programar y juntar dinero durante un año tres lituanos, Rolandas, Algis y Thadas emprendieron el viaje a esta magnética patagonia sur, en busca de sus grandes truchas y del trofeo de sus vidas.La aventura comienza el 8 de marzo, decidimos comenzar en Puente Blanco, ampliando las posibilidades de capturar una sea run trout en los ríos Rubens, Penitente y lógicamente el Gallegos Grande, durante dos días obtuvimos varias capturas importantes.






el 10 de marzo comenzaron la travesía por agua hasta bella vista, 5 días navegando en botes personales, 5 días sufriendo los embates del clima, 5 días viviendo a fideos y arroz, 5 días engordando el alma con la magia que encierra este fabuloso río junto a su entrono, esa misma magia es la que lleva a los pescadores de todo el mundo a visitarlo y como si fuera poco navegarlo con la intención de conocer y pescar cada milímetro del Gallegos Grande.Después de navegar por días llegaron al paraje Bella Vista, lugar donde el Gallegos Chico se une al Gallegos Grandes, una ves instalados en el camping del hotel, se decide pescar con éxito el Gallegos Grande, fueron dos días de excelente pesca, tanto en el Gallegos Grande como en el Gallegos Chico, nuevamente a levantar campamento y regresar a Río Gallegos.


Una noche y emprender el viaje con destino el Lago Strobel paraíso de gigantes Arco Iris, solo 4 días bastaron para lograr innumerables capturas de tamaños galácticos, tamaños soñados por la mayoría de los pescadores.



Ya de regreso es inevitable hacer escala en el rio Santa Cruz en busca de sus afamadas sthel head, como no podía ser de otra manera fue la frutilla del postre, fueron varias capturas con portes mas que importantes.

Ya de regreso en su País tendrán recuerdos imborrables de una travesía única en la patagonia extrema, logrando una experiencia que fue majestuosa, irrepetible, los paisajes típicos de las pampas no hicieron mas que embellecer las imágenes que vivirán por siempre en sus recuerdos, fueron tres crazy lituanos en Río Gallegos.

jueves, 3 de abril de 2008

UNA TARDE EN PUENTE BLANCO !!!!


La temporada vino llena de sorpresas, clima excelente, nada de viento y escasas lluvias, de esta manera nos encontramos en enero con los ríos bajísimos, en febrero aun mas, los coyles cortados, todo un desastre.
Marzo mes por excelencia para pescar las sea run trout se encontró con el río casi sin agua, totalmente cristalino, de esta manera nos vimos en la encrucijada de aprender a pescar de nuevo, líneas de flote, largos lideres y ninfas lastradas muy chicas.
A mediados de mes estábamos convencidos de la que temporada había llegado a su fin, o sorpresa en la precordillera llovió torrencialmente llevando el nivel del río dos metros arriba, sus aguas totalmente sucias, la cosa estaba como a comienzo de temporada.
Con este panorama el día viernes 28 por la tarde junto a Emiliano y Don Lalo decidimos ir una tarde a Puente Blanco, con el futuro incierto viajamos con un mar de preguntas, una ves allí armamos el campamento, seguidamente munidos de nuestros equipos decidimos visitar el Rubens y el Penitente, como era de esperar sus aguas dejaron de ser cristalinas para tomar un color rojizo, con un nivel muy superior al acostumbrado, no tardaron en aparecer las marrones residentes, pero los plateados brillaban por su ausencia, emprendimos la vuelta al campamento, fuego, asado, charla hasta la una de la mañana analizando las posibilidades del día siguiente.
Viernes 28 por la mañana Emilio partió raudamente al pozo del puente logrando varias capturas, entre las mismas empezaron a aparecer los plateados, cerca de las 10.30 de la mañana emprendimos viaje hacia otro sector del Gallegos Grande en busca de los gigantes, ya instalados en el pozo de “PETER” comenzamos a introducir las moscas, no pasaron 15 minutos Y ZASSSSSSSSSSS, piqueeeeeeeee, Emilio junto a su mosca “QUARANTA SPECIAL” empezó a sentir el rigor de los gigantes, las corridas eran cortas, señal de que era grande, 20 minutos después estábamos disfrutando de la belleza de un hembra que estaría en los 8 kilos, reanimación previa y al agua.





Continuamos viaje hacia el pozo de “LA PESCADERIA” ya en el mismo necesite solo 3 tiros para lograr una nueva captura, esta trucha mas chica que la anterior nos llenaba la vista con su acrobacia, sus corridas y furia, después de un rato ya estaba en libertad, continuo la tarde con varias capturas mas.




ya sobre el final de la jornada, estaba sentado en la caja de la camioneta disfrutando del paisaje cuando un grito desgarrador rompe el silencio ensordecedor de la tarde, TRUCHAAAAAAAAAAA seguido de un salto para enmarcar, Emilio nuevamente tenia otro gigante, un macho de antología, ya una ves en la orilla el mismo poso para las fotossabiendo que era dueño de una belleza inigualable, JORNADA COMPLETA, JORNADA TERMINADA





regresamos al campamento, nuevamente asado bien regado y un sin fin de recuerdos y anécdotas que perduraran por siempre en nuestras mentes, fue UNA TARDE DE ANTOLOGIA EN PUENTE BLACO, saludos cordiales y hasta la próxima aventura en los ríos de gigantes

viernes, 22 de febrero de 2008

LAGO STROBEL, SINONIMO DE FANTASIA !!!

El lago Strobel se encuentra ubicado en la zona centro-oeste de la Provincia de Santa Cruz, con una altura de 700 metros sobre el nivel del mar, a 130Km de Gobernador Gregores y a 630Km de Río Gallegos.

Hace ya más de una década que hipnotizados por el folklore de los gigantes del Strobel veníamos amenazando con intentar pescar en este ambiente tan desconocido como misterioso para nosotros. Después de la llegada, por razones laborales, del Guille Tenutta a la localidad de Gobernador Gregores, la cosa empezó a tomar color. Guille, mascarón de proa, decidió empezar a investigar, cosa que realizó con resultados por demás exitosos, llenándonos de anécdotas de las increíbles capturas sobre la margen este del lago.

Con el resultado puesto empezamos los diálogos para poder pescar la margen sur oeste del lago. Pasaron innumerables horas de análisis y estimaciones para poder definir la fecha, incluyendo un permanente sondeo de las páginas web climáticas para poder elegir un fin de semana que fuera favorable. Habiendo decidido intentarlo en Semana Santa, después de programar el viaje durante varios días junto a Miguel, emprendimos el viaje el jueves santo a las 8 de la mañana, previa parada en el lago Cardiel para ir calentando los motores y así poder empezar con la aventura del Strobel el sábado por la mañana.

El Viernes Santo arribamos a las 20:30 Hs a la localidad de Gobernador Gregores, donde Guillermo nos esperaba junto a Norberto, y una hora mas tarde llegaron los dos restantes amigos del team del Strobel, provenientes del Comodoro Rivadavia, Carlos Hermoso y el Doc Carlos. Luego de la cena empezamos a analizar el viaje junto a sus inmensas posibilidades, y fue muy difícil conciliar el sueño ya que la emoción nos embargaba sobremanera.

Sábado de Gloria, 7:00 horas todos arriba, a cargar las dos camionetas para emprender el viaje, un viaje tan corto como duro, de 130 km de camino de ripio. Faltando 29 km llegamos a la meseta del Strobel, minada, infestada de piedras volcánicas de todos los tamaños imaginables, y ahí comenzó la gran aventura. Con los vehículos a paso de hombre ( 1ª en doble baja ) , nos llevó más de tres horas recorrerlos, para llegar al “laguito de Norberto”, primera parada. Ya con los equipos armados empezamos a probar suerte, capturando infinidad de arco iris entre 1 y 2.5 kilos.




Después de un poco más de dos horas, y ya con la ansiedad controlada, seguimos viaje hacia el lago. En el camino atravesamos varias veces el río barrancoso para llegar a la estancia Lago Strobel de Don Rodríguez, quien nos facilito las instalaciones, y allí nos esperaba el encargado, Don Luis. Raudamente descargamos los bártulos y disparamos hacia la costa del lago (Agarrate para bajar con la camioneta , bajas 80 metros de altura en menos de 100 metros , casi una pendiente 1: 1 , 45º de pendiente y con una piedras que mas que piedras son monoambientes, que tal!!) Nuevamente a cambiarse y al agua. La costa esta conformada por muchas piedras volcánicas formando grandes barrancos rocosos, alcanzando una importante profundidad de manera casi inmediata, y ya a 10 metros aparece el veril y un verdadero abismo se abre frente a nosotros: señal de atención para no pisar mal y tener que pasar un mal rato.




Munidos de nuestros equipos #6, líneas de 175 grains en adelante, líderes pesados y moscas lastradas, encaramos el lago. Las arco iris no se hicieron esperar, casi en forma inmediata empezamos a sentir el rigor de estos grandes peces dueños de este verdadero paraíso. Los pesos fueron de entre los 3 y los 9 kilos, con un sprint inicial donde nos sacaban mas de 50 metros, mientras la adrenalina fluía por nuestro sistema a velocidades similares. Acercarlas es toda una odisea, la mente a mil, un sinfín de preguntas se hacían eco en nuestra cabeza... los nudos como estarán... el anzuelo aguantará... el líder no tendrá nudos de viento. Toda una tortura.



La afluencia de las grandes arco iris sobre la orilla es cosa común, y en más de una oportunidad se daban los dobletes. El que quedaba libre no sabía para donde disparar con el copo. Así fue transcurriendo la tarde, permanentemente con grandes truchas, en un verdadero paraíso de grandes buques. Empezó a oscurecer y esto, más el frió que nos hacía sentir el rigor de pescar en una zona tan alta, anunciaban el final de la jornada. De esta manera concluimos un sábado lleno de adrenalina, con grandes capturas que nos llenaron de placer, la pesca de nuestras vidas, verdaderos barcos con aleta caudal.


Regresamos a la estancia ( a subir ahora!!) donde Norberto se jugó con un asadito al horno propio de reyes, muy bien regado, más una picada de queso y jamón crudo casero que trajeron los Carlos del Chubut, para chuparse los dedos. Nuevamente sobremesa analizando la pesca que a esa altura ya nos había dejado innumerables recuerdos. Pasaban los minutos y empezamos de a uno a acomodarnos para dormir después de un día realmente tan agotador como placentero, pensando en qué nos depararía el destino para el día siguiente.

Domingo de Pascua, desayuno de por medio y emprendemos el viaje hacia la desembocadura del río Barrancoso, una hora de viaje a paso de hombre como para no olvidarse del día anterior, pero la pesca no dejaba de sorprendernos: verdaderas garrafas tanto en el río como en el lago. A las 14 horas ya estábamos de regreso en la estancia donde Don Luís nos esperaba con un hermoso cordero al asador, toda una delicia luego de la cual comenzamos a cargar las camionetas y a emprender el viaje de regreso. Nuevamente nos esperaban los terribles 29 Km. de piedras volcánicas con sus más de tres horas para poder atravesar la meseta del Strobel. A las 20 horas ya en Gregores, emprendimos el viaje hacia Río Gallegos, llegando de madrugada. Hoy solo quedan los recuerdos, la inmensa alegría de saber que quedan lugares de estas características. Ya con las expectativas más que cumplidas empezamos a organizar una nueva visita al Strobel, paraíso de grandes arco iris.


Gracias “ For ever ” Norberto, Guille y Luis por darme la posibilidad de contarle esto a mis nietos sin necesidad de mentir sobre el porte de las truchas !!!!!

Hasta la próxima aventura en tierras Santacruceñas.

EL GAITA
Manuel González Arias

martes, 5 de febrero de 2008

EL PELQUE !!!

Ubicado al oeste de la Capital de la provincia, Río Gallegos, a 140 Km., los primeros 30 Km. se transitan sobre la ruta nacional numero 3, los 110 restantes sobre la ruta provincial numero 5, camino a El Calafate, ahí nos encontramos dos ríos, el Coyle Norte y el Pelque, excelentes pesqueros de salvelinus fontinalis, los mismos se unen en la estancia Rincón del Chingolo, para luego continuar con el nombre de Río Pelque, el mismo recorre hacia el sur unos 60 Km. para unirse al río Coyle Sur y formar definitivamente el Río Coyle.

Desde hace muchísimos años este río es considerado la escuelita del fly cast, un río relativamente angosto, con una cantidad de truchas por demás exagerado, donde cualquier persona que se inicia puede lograr varias capturas casi sin dificultad, una forma de mantener a los mas chicos entusiasmados en sus inicios en el fly cast, las capturas van del medio kilo al kilo y medio, con algunas sorpresas que rondan los 2 kilos, también en los últimos años es muy común capturar marrones con portes superiores al de las fontinalis.

Es una alternativa mas que interesante a la hora de pescar en Santa Cruz, un río que es un deleite para equipos chicos y pequeñas ninfas, disfrutando de una jornada por de mas generosa la cual vivirá en el recuerdo permanente de cada mosquero, saludos cordiales desde la patagonia extrema.

















HASTA LA PROXIMA !!!!!!!

lunes, 4 de febrero de 2008

DEL PASADO AL PRESENTE

DEL PASADO AL PRESENTE

Hace unos 17 siglos que mojamos moscas; sin embargo, íntimamente, nuestro pasatiempo no ha cambiado tanto.
Las raíces de la pesca con mosca se hunden profundamente en nuestro pasado histórico, llegando a los tiempos en que los escritos eran una rareza conocida por unos pocos. Por esto, de esos lejanos tiempos nos han quedado muy pocas evidencias, y la mayoría de las pruebas posiblemente fueron destruídas en algún momento del violento pasado de la humanidad. Ya en tiempos muy primitivos nace un tipo de pesca cuyo objetivo no era simplemente llenar la bolsa, y si bien estamos seguros de que estos primeros pescadores de caña no devolvían los pescados, sí sabemos positivamente que pescaban para entretenerse.
Pesca a la romana Uno de los primeros cuentos de pescadores nos llega directamente de la época de Marco Antonio y Cleopatra. Según el relato ambos abordaron un barco para pasar un día de pesca. Marco Antonio no tuvo ni un pique, y para no pasar vergüenza ante la importante dama, mandó secretamente a unos buceadores a enganchar pescados en su línea. Al sacar Antonio tantos peces y los otros ninguno, Cleopatra sospechó que se trataba de algún ardid, pero no dijo nada y felicitó al romano pidiéndole otra demostración de sus habilidades ante la corte al día siguiente. Esta vez Cleopatra se aseguró de que sus buceadores, y no los del romano, engancharan el pescado y, ante el primer pique, Marco Antonio sacó, para su asombro y el de la corte de Egipto, un pescado muerto y misteriosamente salado. Rápidamente y sonriendo a su amada Marco Antonio se ocupó de remarcar que si bien el pescado no era el más grande, sin duda era el más viejo del día.
Llegan las moscas En algún momento de su desarrollo como pescador deportivo el hombre se enfrentó con algunos tipos de peces cuyo alimento eran los insectos. Esto le planteó un enigma, ya que la mayoría de esos insectos eran demasiado delicados para ser encarnados en los crudos anzuelos de la época y, mucho menos, para soportar un lanzamiento. Hace al menos mil seiscientos años, los anzuelos distaban mucho de los que conocemos actualmente. Es lógico suponer que alguien decidió fabricar un sustituto de los frágiles insectos, para lo cual, plumas, pieles e hilados comunes ofrecieron en esos momentos la solución adecuada. Así nacieron los primeros engaños artificiales, hoy llamados moscas. Muy poco se sabe sobre la manera en que se usaban estas primitivas moscas pero, como mencionamos antes, algo resulta totalmente evidente: este tipo de pesca era un entretenimiento. Si los pescadores de esos lejanos tiempos hubieran buscado capturar grandes cantidades, no dudo de que se habrían inclinado por el uso de algún tipo de red o trampa, elementos muy perfeccionados desde los albores de la humanidad.
Mosqueros macedonios Al historiador romano Caudius Aelianus debemos la primera mención específica y descripción de una mosca artificial en toda la literatura antigua, hace más de diecisiete siglos. Los pescadores eran nativos de Macedonia y en el río Astraeus -según la obra de Aelianus De Natura Animalium- los macedonios pescaban algún tipo de trucha con moscas hechas de lana roja y plumas de gallo de color similar a la cera. Esto convierte a los macedonios, poco después del comienzo de la era cristiana, en los primeros pescadores sobre los cuales poseemos un testimonio escrito, y que practicaban este arte con mosca artificial. Aelianus no sólo especifica la mosca usada sino que cuenta que empleaban una caña de unos 6 pies de largo, a cuyo extremo superior fijaban el hilado que terminaba en la mosca. Esta se dejaba caer cerca del pez, que atraído y excitado por sus colores -según palabras del mismo Aelianus- abría la boca y era capturado por el anzuelo. Como vemos, las bases de la pesca con mosca (la imitación de un insecto y su correcta presentación) parecen haber nacido hace más de 1.700 años, y no han variado apreciablemente hasta nuestros días. De los pescadores con mosca anteriores a los macedonios sólo podemos hacer algunas suposiciones, y por el momento no tenemos ninguna prueba fehaciente. Sabemos, sin embargo, que los elementos del pescador deportivo: caña, Iínea y anzuelo datan de mucho tiempo antes que los escritos de Claudius Aelianus.
Más allá de Grecia En Egipto, dos mil años antes de Cristo ya pescaban con caña, como lo demuestran pinturas encontradas en una de sus tumbas, donde observamos claramente entre las distintas artes de pesca, como redes y líneas de mano, a un pescador con una inconfundible caña de mano sacando un pescado. Muy posiblemente el futuro nos traerá importantes sorpresas sobre las verdaderas raíces de la pesca con moscas artificiales. Algunas pueden provenir de la China milenaria donde siglos antes que los macedonios, según la interpretación que pueda darse a ciertos poemas, los chinos usaban anzuelos cubiertos con plumas de martín pescador para engañar a ciertos peces. El primer gran tratado Luego de Aelianus la oscuridad cubre a nuevos escritos de pesca con mosca hasta que en 1496 aparece formando parte de una nueva edición del libro de "St. Albans", el Treatise of Fishing With an Angle, aparentemente escrito por una abadesa de Sopwell (Inglaterra) llamada Dame Juliana Berners. En su primera edición el libro de St. Albans versa sobre temas de cetrería, cacería y heráldica; en la segunda incluye el tratado sobre pesca con mosca, de Juliana Berners. En el tratado encontramos una completa descripción de los equipos y las técnicas utilizadas, el modo de fabricar los distintos componentes del equipo y una lista de doce moscas que imitan los distintos insectos del sur de Inglaterra. Al estudiar el tratado resuIta evidente que la pesca con mosca ya estaba perfectamente desarrollada en tiempos de la abadesa Berners y, si bien no tenemos escritos anteriores, es raro que una abadesa fuera totalmente autodidacta y produjera una obra de tal valor técnico sin tener fuentes previas. Suponemos que escritos anteriores que sirvieron de base a su trabajo se perdieron definitivamente o no han sido hallados hasta el momento. Al igual que el romano Aelianus, Dame Juliana Berners utiliza el vocablo "FIies" (moscas), para sus emplumadas creaciones, nombre que seguimos aplicando hasta el presente a todos los anzuelos vestidos con plumas, pelos y materiales sintéticos, ya sea que nuestra mosca imite un pescadito, un cangrejo, un roedor o verdaderos insectos. La verdadera mosca, la mosca casera, no ha tenido un papel importante en la pesca con mosca y sólo recuerdo que Marinaro escribió algo serio sobre este díptero en "A Game of Nods", página 63 de su monumental obra In The Ring of the Rise, libro que ningún apasionado de la pesca con mosca debe dejar de leer.
Cañas y líneas Aunque en los tiempos de Dame Juliana todavía se empleaba una línea de largo fijo, firmemente atada a la punta de la caña, en algún momento entre los macedonios y el tratado se había producido un cambio importante en el largo de las cañas. Los pescadores se dieron cuenta a lo largo de esos once siglos que alargando las cañas no sólo presentaban mejor la mosca, sino que además perdían menos pescados pues las cañas largas amortiguaban los tirones bruscos de manera más eficiente que las cortas. En el siglo XV las cañas de mosca rondaban los 18 piés, casi 6 metros. Se las fabricaba en dos o tres tramos, con las más diversas maderas. Estas varas sin pasahilos eran, por supuesto, cónicas: la parte inferior gruesa como un brazo se ahuecaba para guardar los otros tramos en el transporte. Como ya se imaginarán, el peso no era un parámetro que se tenía en cuenta por aquellos días, cuando las cañas no pesaban onzas sino kilos. La línea, generalmente de cerdas de caballo trenzadas de manera especial, se ataba a la punta de la caña, por lo que ambas tenían un largo similar. Si un pez grande (por ejemplo, un salmón) tomaba la mosca, no había posibilidad de ceder línea en la corrida, por lo cual una de las soluciones era tirar la caña al río y recuperarla con salmón o sin salmón una vez que éste se cansara de arrastrarla o cortara el hilo. En el tratado aparecen recetas de teñidos para camuflar la línea, algo muy avanzado para sus días, y las moscas descritas fueron la simiente de toda la progenie actual. Desde Dame Juliana Berners centenares de escritores han enriquecido el arte de la pesca con mosca y su sola mención llenaría un Iibro. La pesca con mosca es, sin duda, el deporte sobre el cual más se ha escrito y esto estimula nuevos aportes día a día que nos presentan cosas nuevas o mágicamente traen a la luz parte de la historia desconocida u olvidada. El desarrollo de las cañas modernas está íntimamente ligado a un cambio importante en las líneas, a la invención del reel y al agregado de pasahilos en las varas. No se conoce con certeza el momento en que los pescadores evolucionaron de una línea fija atada a la punta de la caña, a otra de mayor longitud que podía ser lanzada, pero el hecho que ésta tenía que deslizarse a lo largo de la caña obligó a buscar soluciones a este problema. El primer resultado fue el agregado de guías o pasahilos para mantener la línea controlada. Posteriormente, a medida que el lanzamiento evolucionaba, fueron desarrollándose diferentes tipos de pasahilos, hasta llegar a los que tenemos actualmente, que no han variado apreciablemente en los últimos cien años. Al comienzo, la línea de mayor largo se ataba en la base de la caña, lo que creaba una serie de incomodidades que se resolvieron con la aparición de los primeros y rudimentarios reels, llamados "wind", "wheel" o "winch", y cuya función primordial era albergar la línea que no se estaba usando. En 1651, T. Barker, en The Art of Angling, menciona por primera vez al reel y en 1657, en una edición ampliada de dicha obra, aparecen los primeros grabados de estos primitivos reels construídos en madera, de los cuales descienden directamente los que hoy usamos. En 1682 se habla del uso de la seda para fabricar las líneas de mosca. A partir de entonces la seda extraída del famoso gusano originario de la China reemplazó gradualmente a los otros materiales con los que se fabricaban líneas, entre los cuales podemos mencionar a las cerdas de cola de caballo y, en menor grado, a fibras vegetales y tendones de animales bien estirados. Con el uso de la seda se lograron líneas de excepcional calidad, ahusadas como las DT actuales, muy delgadas y perfectas para presentaciones delicadas. Aún hoy se siguen fabricando para los más puristas, que insisten en sus ventajas sobre las líneas plásticas para cierto tipo de pesca y no dudan en pagar el altísimo costo de estas líneas hechas totalmente a mano. Estas líneas de gran desempeño produjeron una revolución en el diseño de las cañas que nos lleva sin interrupciones hasta los grafitos actuales. Las pesadas y largas cañas de madera, adecuadas para emplear una línea fija, se tornaron obsoletas ante el cambio en las líneas. La posibilidad de lanzar línea fácilmente hacía innecesaria una caña tan larga, por lo que los 18 pies rápidamente se redujeron a unos 10/12, largo que se mantuvo hasta el siglo XX. Nuevos materiales Al mismo tiempo que las cañas se acortaban, nuevos materiales aparecían en escena. Las maderas pasaron al olvido ante un nuevo material de propiedades distintivas proveniente de cañas de bambú. Los primeros bambúes llegaron de la India y fueron muy usados hasta que una nueva variedad proveniente de la China demostró tener características muy superiores para la construcción de cañas. Este bambú conocido como "Tonkin" fue inmejorable desde sus primeros prototipos, en 1880, hasta 1970 en que aparecieron los primeros grafitos. Ni siquiera la fibra de vidrio de la década del cincuenta logró desplazar al Tonkin. Los ingleses fueron los primeros que experimentaron con el laminado de segmentos de bambú, lo que conocemos como "split-bambú", pero por alguna misteriosa razón estos primeros intentos no despertaron gran interés. El verdadero desarrollo de las cañas de bambú se produjo en los Estados Unidos, donde Samuel Philipe, armero y violinista de Pennsylvania, comenzó a laminar el bambú en tiras para formar tramos de cañas hacia 1846. Primero probó con las punteras para finalmente pasar a cañas hechas totalmente de split bambú. A partir de ese momento la pesca con mosca fue ganando adeptos rápidamente, muchos de los cuales a su vez se transformaron en diseñadores de revolucionarios equipos. Las líneas de seda finalmente fueron reemplazadas por las de plástico, que flotaban sin necesidad de ser enceradas a diario. Un poco más tarde aparecieron las líneas de hundimiento, que abrieron las fronteras técnicas a especies de peces que antes eran imposibles de alcanzar. Gran parte de la pesca que hoy practicamos la debemos a estos adelantos. El reinado del bambú cae, en la década del setenta, con la aparición en la fabricación de cañas de las fibras de carbono o grafito. Un grupo selecto de artesanos sigue fabricando cañas de madera y se dedican a quienes aún aprecian su carácter y sus cualidades, totalmente diferentes de las cañas sintéticas. La fibra de vidrio prácticamente ha desaparecido o está relegada a cañas de bajo presupuesto, ya que nunca pudo superar al bambú para las cañas de mosca. Las mejores acciones de los grafitos modernos son herederas de los trabajos de infinidad de artesanos del pasado dedicados al bambú, quienes sentaron las bases para cualquier diseño futuro. La pesca con mosca es un pasatiempo antiguo y honorable, sus raíces llegan directamente al pasado remoto y cierta tradición rige su conducta. Esta tradición afortunadamente ha dejado su mejor expresión en forma escrita y muchos se han encargado de transmitirIa a los que no pueden leerla, a sabiendas de que hay muchos motivos para sacar un pez, pero cierto arte y ciertas tradiciones que guían a la pesca con mosca la convierten en algo esecial para el espíritu humano.